Servicios Koinonía    Koinonia    Vd esta aquí: Koinonía> Biblico > 18 de mayo de 2008
 

Servicio Bíblico Latinoamericano

Semana del 18 al 24 de Mayo de 2008
La Santísima Trinidad

 
 
 

Recursos pastorales

Homilía de Mons. Romero de   La Santísima Trinidad, ciclo A el 21 de mayo de 1978
Dibujo original de Cerezo Barredo para este domingo
La semana en formato RTF, y en PDF listos para editar y/o imprimir.

 
 
 
 
 
 
 

 Domingo 18 de mayo de 2008
 La Santísima Trinidad
 Juan I, Papa

 INICIO

Ex 34,4b-6.8-9: Yavé es un Dios compasivo y misericordioso
Interleccional Dn 3,52-56: A ti gloria y alabanza por los siglos
2Co 13,11-13: Tengan un mismo sentir
Jn 3,16-18: Envió a su hijo para que el mundo se salve

La Biblia nos revela en una palabra quien es Dios: Dios es amor (1 Jn 4,8). Amor personal (porque te ama a ti, como si sólo a ti amase) amor total (sin medida, porque la medida del amor es dar sin medida), amor sacrificado (oblativo, entregado y paciente), amor universal (inclusivo, no excluyente), amor preferencial (se inclina más hacia el débil). Las lecturas de hoy nos revelan el perfil, el rostro o la fisonomía de Dios. La lectura del Éxodo lo revela como un Dios "compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en clemencia y lealtad" Ex 34,6; y esto inmediatamente después del episodio de adoración al becerro de oro (Ex 32). Como queriendo contrastar la infidelidad del Pueblo y la fidelidad de Dios.

Pablo, en la segunda lectura nos desvela el misterio de un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, mediante el saludo trinitario a la asamblea: "la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con ustedes" 2 Cor 13, 13.

Finalmente el evangelio de hoy, tomado de San Juan, es uno de esos textos cumbres de la literatura bíblica que revelan una luz especial: "tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo" (Jn 3,16).

Éstos serían como los versículos fundamentales para nuestra fiesta. En primer lugar el Dios de Israel y de Jesús, es un Dios inserto en la historia. El antiguo y nuevo Pueblo de Dios no llegaron a la experiencia de Dios, ni por la naturaleza (religiones naturalistas, tendentes a divinizar la creación), ni por la filosofía (la elucubración de los filósofos, que a través de las causas segundas, llegaron a una primera causa: Dios), sino por la historia. De ahí que el credo de Israel y el de la Iglesia se definan como credos históricos. Imposible proclamar a este Dios, dejando de lado los grandes acontecimientos salvíficos: que "nació de María, la virgen, que padeció bajo Poncio Pilatos, que fue crucificado, muerto y sepultado", etc., son datos históricos puntuales. Dejar de lado la historia, sería desencarnar la fe, privarla de su sacramentalidad histórica. Un Dios desentendido de la historia no sería el Dios de los cristianos. En segundo lugar, en esta historia llena de luces y de sombras, pero guiada de la mano de Yahveh, se va dando un avance; lo que los teólogos han llamado "la revelación progresiva". Cuando éramos niños tuvimos una experiencia de Dios que fue madurando poco a poco hasta hacernos adultos... Se trata de un principio de la pedagogía divina. El misterio de Dios uno y trino es fruto de esta experiencia de revelación progresiva en la historia. Revelación cumbre, expresión de maduración: Dios no es un ser aislado, desentendido de las realidades temporales, solitario. Es un Dios comunitario, familia, sociedad, fraternidad, etc. Por eso como dijimos al principio; la cumbre de toda la revelación bíblica es ésta: Dios es amor. Y el amor nunca es soledad, aislamiento, sino comunión, cercanía, diálogo, alianza.

La naturaleza misma de Dios es todo un proyecto de vida que revela la naturaleza misma del alma humana, creada a imagen y semejanza de Dios. De este modo podemos entender cómo la misma humanidad siente esa necesidad de alianza, aun en medio de la pluralidad. Vivimos en una casa común, somos una familia (humana), tenemos las mismas necesidades, los mismos problemas. Dios en esta hora de la historia habla a través de esos signos de un mundo en búsqueda.

En tercer lugar no hay que estar rompiéndose la cabeza para intentar comprender (desde nuestra lógica natural) un misterio que nos es dado por revelación, y que sólo puede ser aceptado plenamente por la fe. A Dios nadie lo ha visto jamás, sólo el Hijo que estaba en el seno del Padre, es quien nos lo ha dado a conocer (Jn 1,18). La fe ciertamente que pasa del oído a la mente, de la mente al corazón, y del corazón a la vida. No se trata de un proceso meramente racional. Pues la razón se entiende necesitada de la razonabilidad de la fe, al reconocerse humilde ante el misterio de Dios. En efecto Dios revela estas cosas a la gente sencilla, y las esconde a los sabios de este mundo. Esta es la lógica y la sabiduría de nuestro Dios, muy distinta y muy distante de la lógica natural, marcada por los egoísmos humanos. Dios entra más fácilmente en le corazón del niño que en el del adulto, en el corazón del humilde que en el del soberbio, en el corazón del débil que en el del fuerte.

Estamos ante el más grande misterio, que ni ojo vio, ni oído escuchó... Acerquémonos a Dios con Adoración (El Padre)... dispuestos a asumir su proyecto de fraternidad (El Hijo)... con toda la profundidad de nuestro ser (El Espíritu Santo).

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 056 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «El gemido del viento». El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://untaljesus.net/texesp.php?id=1300056 Puede ser escuchado aquí: http://untaljesus.net/audios/cap56b.mp3

Para la revisión de vida
- ¿Me dejo inundar por la vida de Dios?
-¿Estoy atento a la "vida comunitaria" de las tres divinas personas en la "soledad" de mi vida íntima?
 

Para la reunión de grupo
- La doctrina o teología de la Trinidad pasa por ser el misterio máximo del cristianismo. Sería como la revelación más profunda e imposible de descubrir por la sola razón humana, que Jesús hubiera venido a revelarnos positivamente. Esto, que es lo que siempre se dice, ¿será una afirmación «descriptiva», realista, o más bien simbólica?
- Alguna de las críticas hechas al cristianismo por otras religiones sugieren que la doctrina de la Trinidad sería la forma cristiana de salvar el monoteísmo una vez que se ha afirmado la divinidad de Jesús: para evitar la pluralidad de dioses se habría remitido esta pluralidad al interno de la naturaleza de Dios (pluralidad de personas en unidad de naturaleza). ¿Qué pensar?
- Si, como se dice, «todas las religiones son verdaderas» y, en ese sentido, «complementarias», ¿no es cierto que a la doctrina trinitaria de los cristianos le viene bien la insistencia del Islam y del judaísmo en la unicidad del Dios monoteísta?
- Recomendamos de nuevo la lectura del libro de John HICK, «La metáfora del Dios encarnado», Abya Yala, Quito 2004, http://latinoamericana.org/tiempoaxial/index.html#2
- Las CEBs brasileñas hicieron famoso el refrán: «La santísima Trinidad es la mejor comunidad». Comentar.
 

Para la oración de los fieles
- Por todos los que se esfuerzan por crear comunidad en el mundo, por encima de las fronteras políticas, ideológicas, étnicas, culturales y religiosas... roguemos al Señor...
- Por todos los que están solos, aislados, o se sienten "sin nadie en el mundo", sin comunidad, o lejos o incomunicados de los que les aman; para que sientan la "comunidad con Dios" más poderosa que toda lejanía o incomunicación...
- Para que la Iglesia sea un modelo de comunidad, en la que reina la fraternidad, la participación, la comunión... más que el poder, la jerarquización, la exclusión, los privilegios, la falta de participación y de democracia...
- Por nuestras comunidades cristianas: para que cada una de ellas sea reflejo de la Trinidad, que es "la mejor comunidad"...
 

Oración comunitaria
Oh Dios-Trinidad, "la mejor comunidad", misterio eterno, insondable, del que apenas podemos balbucir una lejana aproximación. Aviva en nosotros tu misma Vida, de la que haces partícipe a cada una de tus criaturas, para que nos sintamos convocados a acrecentar la Vida, arrollados por esa corriente original y eterna de vida en comunión que Tú mismo eres: Trinidad santa, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.



 Lunes 19 de mayo de 2008
 7ª Semana de tiempo ordinario
 Pedro Celestino

 INICIO
St 3,13-18: La sabiduría, amante de la paz
Salmo responsorial 118: Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.
Mc 9,14-29: Creo; pero ayuda mi falta de fe

Cuán necesario es hoy en día, como en los tiempos de Santiago, que, desde la sabiduría que viene de Dios y en busca de la justicia y la paz, el cristiano irrumpa en los escenarios del hambre, el crimen, la desnudez y la muerte que exhiben las esquinas de nuestras ciudades y pueblos.

En el evangelio de hoy, Jesús invita a sus interlocutores a que, antes de obrar el milagro, crean y esperen. La respuesta de aquel padre angustiado por su hijo evidencia la situación de muchos creyentes hoy: «tengo fe, pero dudo; ayúdame». Ante los considerables embates que se ciernen sobre los creyentes, éstos han de esperar pacientemente en una fe que se concreta en aquél que viene en nuestro auxilio. Si la fe fuera una acción de las tantas que se pueden medir y cuantificar, la humanidad sería creyente; pero como es una realidad que se va construyendo y afianzando en la medida que el creyente vaya reconociendo la acción de Dios, muchos son los que dicen tener fe, pero en sus vidas dudan de que Dios permita lo que ante los ojos de la mayoría es ciertamente imposible.


 Martes 20 de mayo de 2008
 Bernardino de Siena

 INICIO
St 4,1-10: Piden y no reciben, porque piden mal
Salmo responsorial 54: Encomienda a Dios tus afanes, que él te sustentará
Mc 9,30-37: Quien quiera ser el primero, sea el último

Un requisito para actuar inteligentemente como cristianos ante las dificultades que salen a nuestro encuentro desde la mañana hasta el anochecer, es proceder con humildad; con aquella actitud que llevó al Hijo del Padre a escalar la cruz.

La humildad es una actitud interior que se aprende en la renuncia y en el discernimiento que se haga cada día por vivir con lo necesario. La humildad brota de un corazón agradecido y de una existencia que se sabe necesitada de los demás para seguir adelante; que no tiene la última palabra y que lo que ofrece lo da sin mirar la recompensa. Ser humildes es una exigencia inevitable para ser cristianos; de lo contrario, la cruz de Cristo es locura, fracaso, contradicción, mentira para el ser humano.

Es necesario, como nos exige el evangelio de san Marcos en este día, ser los últimos para ser los primeros. A Dios lo que menos le interesa de cada uno de nosotros sus amados hijos e hijas, son los títulos y posiciones sociales. A él le interesa lo que somos en la desnudad realidad de nuestra persona, el escenario por excelencia donde él habla y nosotros escuchamos; donde él escucha y nosotros nos comunicamos con él.




 Miércoles 21 de mayo de 2008
 Gisela – Eugenio de Mazenod

 INICIO
St 4,13b-17: Deben decir así: "Si el Señor lo quiere"
Salmo responsorial 48: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mc 9,38-40: Quien no está en contra, está a nuestro favor

La tentación de ser autosuficientes va hasta creernos completamente dueños de nuestros proyectos, al punto que no miramos más allá el sinnúmero de eventualidades que pueden ocurrir y colocar en riesgo aquello que tanto anhelamos. Somos muy dados a soñar sin los pies en el presente. Santiago nos hace caer en la cuenta de que no somos dueños, como a veces pensamos, de los innumerables fenómenos y factores que entran en juego en la creación de nuestro devenir. El cristiano cuenta cada día con Dios, que camina a su lado y le ayuda a enfrentar los acontecimientos que se ciernen sobre él con una decidida fuerza para salir victorioso de ellos.

En el evangelio asistimos a la polémica que se arma entre los discípulos porque hubo alguien que expulsaba demonios sin ser del grupo de los Doce. Ellos acuden a reclamar la exclusividad de tales acciones de parte de Jesús. Él, sin embargo, deja bien establecido que: «quien no está contra nosotros, está a nuestro favor», afirmando de esa manera que el don de Dios hacia la humanidad no es exclusivo de un grupo, de un pueblo o de una comunidad determinada; es universal.

¡Cuántas veces los cristianos nos creemos y actuamos como los únicos herederos del favor divino y de la salvación!




 Jueves 22 de mayo de 2008
 Joaquina Vedruna - Rita

 INICIO
St 5, 1-6: El jornal defraudado clama contra ustedes
Salmo responsorial 48: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mc 9,41-50: Todos serán sazonados a fuego

Optar por Cristo es optar por nosotros mismos, es optar por la comunidad, es optar por la justicia y la libertad en orden a la paz, dinámica constantemente cuestionadora que pasa no pocas veces por el conflicto, del que finalmente debe surgir la presencia del reino de Dios en el mundo.

En el pasaje evangélico de san Marcos se nos advierte hoy que en el seguimiento de Cristo hemos de encontrar una opción vital por ser sal del mundo. De esta exigencia surge la necesidad de no escandalizar a aquéllos que vienen comenzando el camino de su seguimiento. Ello implica que hemos de ser coherentes en conciencia entre nuestro ser y quehacer como cristianos; inclusive, ser capaces de sacar de nuestras vidas cotidianas aquellas actitudes o costumbres que no conducen a llevar a otros la salvación que viene de Dios y se traduce en misericordia, justicia y caridad. Muchas veces queremos seguir a Cristo no sólo con su cruz, sino con más de una maleta, impedimento que no permite que caminemos en libertad. Hoy su invitación para nosotros continúa siendo un llamado a la fidelidad en el mandamiento del amor, a cuya luz deberíamos discernir diariamente cómo estamos viviendo si somos cristianos. Porque «si la sal pierde su sabor, con nada podrá ser sazonada».




 Viernes 23 de mayo de 2008
 Desiderio - Florencio

 INICIO
St 5,9-12: Miren que el juez está a la puerta
Salmo responsorial 102: El Señor es compasivo y misericordioso.
Mc 10,1-12: Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre

Se desató la polémica por el tema del divorcio propuesto por los fariseos, y Jesús da actualidad al mandato inquebrantable del amor de pareja: «lo que Dios ha unido no lo separe el hombre».

Hoy en día es común que muchas parejas busquen el matrimonio no por la vivencia sacramental del Dios que bendice y santifica el amor de la pareja, sino como uno de tantos eventos sociales cuyos protocolos se han convertido en exigencias. Por cierto, todavía numerosasa parejas buscan en el matrimonio perdurar unidas en el amor hasta que la muerte los separe, pero numerosas otras usan el matrimonio como instrumento para lograr una visa, una herencia, un estatus social, o, simplemente, para no estar solos. Factor importante en las crisis de parejas, tanto de las unidas en matrimonio como de las marginadas de él, es el miedo a que el amor se extinga y lleve a cada cual a tomar su propio camino. Jesús es enfático en la exigencia que nos lanza a sus seguidores: buscar en nuestras relaciones de pareja lo realmente esencial y trascendente: la vivencia del amor de dos personas unidas en el sacramento del matrimonio, unión que, pese a las dificultades, sigue recreándose a pesar del transcurso del tiempo en la vivencia renovada de la donación del uno al otro. Que el Señor guíe a nuestros matrimonios y los mantenga unidos en el amor que se hace sacramento de modo tan esencial en esa fusión que permite a un hombre y una mujer «no ser ya dos, sino uno solo».



Sábado 24 de mayo de 2008
 María Auxiliadora – Susana

 INICIO
St 5,13-20: Mucho logra la oración del justo
Salmo responsorial 140: Suba mi oración como incienso en tu presencia, Señor.
Mc 10,13-16: Acariciaba y bendecía a los niños

Santiago finaliza su carta formulando una serie de exigencias a la comunidad desde realidades concretas como enfermedad y reconciliación, en las cuales ella debe tener en cuenta su experiencia con Cristo resucitado. Un elemento primordial que alimenta y fortalece tal experiencia es la oración. Santiago, afirma que la oración hecha con fe, sana. Nuestra oración ha de ser una súplica confiada, no vacilante, que desnude nuestras más profundas necesidades, nuestros más grandes retos y esperanzas. Que nos lleve a vivir un contacto real y vivificante con el Resucitado y nos permita ir creciendo cada vez más en nuestra compenetración con él. El simple hábito de mascullar una serie de rezos con los labios mientras la mente divaga por cualquier parte, dista mucho de ser realmente oración. De ahí el desprestigio que suele rondar a personas supuestamente muy devotas que viven rezando, pero cuya vivencia práctica del mensaje cristiano deja mucho que desear.

Jesús va abriendo en su ministerio caminos de encuentro con Dios Padre que llevan constantemente a que sus discípulos, formados en los ambientes religiosos del judaísmo, se escandalicen por la forma como actúa su Maestro y se resistan a ver y escuchar la liberación que él lleva a cabo en medio de los marginados y excluidos de su momento histórico. Acoger a los niños era acoger la realidad de uno de los tantos grupos que en el judaísmo no contaban para la sociedad, pero que en cuyos corazones ya se comenzaba a intuir la realidad del reino de Dios; porque, dentro de su simplicidad, su sinceridad y su capacidad de amar sin dobleces, en ellos estaba ya presente la esperanza de un futuro en el que tendrían plena participación y significación por su valor supremo como personas. No descuidemos a los que el Señor tanto amó y de quienes «es el reino de los cielos».