Domingo 20 de abril de 2008
Domingo 5º de Pascua
Sulpicio – Edgardo
INICIO
Hch 6,1-7: Elección de los siete
diáconos
Salmo responsorial 32: Que tu
misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
1Pe 2,4-9: Ustedes son pueblo
elegido...
Jn 14,1-12: : Yo soy el camino, la
verdad y la vida
Un aspecto fundamental de la Pascua es la progresiva y dinámica acción del
Espíritu del Resucitado que trasforma el corazón de las personas y va
construyendo la comunidad cristiana. Al mismo tiempo, va suscitando diversidad
de ministerios al interior de la naciente Iglesia de acuerdo a las urgencias y
necesidades de sus miembros. Así se va configurando la iglesia misionera,
ministerial y sacerdotal.
Ésta es la experiencia que nos comunica hoy la comunidad lucana descrita en
los Hechos de los apóstoles. Los apóstoles tienen plena conciencia que no
lo pueden hacer todo y que necesitan valerse de otros para atender a las
necesidades urgentes de la comunidad pero sin desatender el ministerio de la
Palabra. Pero ellos no imponen. Invitan a la comunidad a escoger sus propios
servidores, animadores. Les presentan a siete personas que son «autorizados» por
los apóstoles para satisfacer las necesidades de la comunidad. No son servidores
de segunda. Son personas encargadas o enviadas a realizar ministerios
diferentes. Pero todos estaban empeñados en la difusión de la Palabra y en el
crecimiento numérico y cualificado de la comunidad.
Así mismo, el autor de la carta de Pedro quiere subrayar el papel de
todos los miembros de la comunidad creyente en la construcción del templo vivo
de Dios. Jesús es la piedra viva, el fundamento, la base para construir la casa
de Dios. Sobre esa piedra se instalan las demás piedras, los seguidores de
Jesús. De manera pues que no somos sólo espectadores de la construcción. Somos
artífices y al mismo tiempo materia fundamental para alcanzar la construcción
del gran edificio humano, levantado sobre la roca, Jesucristo, sostenido por la
columna del Espíritu Santo y estructurado con la activa cooperación de cada uno
de los bautizados. El sacerdocio, más que un honor, un privilegio, una casta...
es un dinamismo desatado por el Espíritu para el servicio de la comunidad
eclesial. Todos somos ministros, todos sacerdotes, todos servidores en una densa
experiencia fraternal al servicio del Reinado de Dios.
El evangelio de Juan revela la situación crítica que vive la comunidad
naciente provocada por el ambiente hostil y peligroso en que se va
desarrollando. Jesús no sólo es la piedra fundamental, sino que Jesús es también
camino, verdad y vida. Los discípulos están confundidos ante las Palabras de
Jesús. En los anteriores versículos Jesús ha anunciado la traición de Judas y la
negación de Pedro. Este episodio refleja la situación de crisis de los
discípulos porque no entienden el camino de Jesús. Las palabras que Jesús
pronuncia pretenden alentarles en la esperanza, fortalecerlos en medio de la
angustia, devolverles el horizonte de vida.
Jesús es camino, es decir, es proyecto, horizonte de vida para muchos. Su
muerte está llena de sentido porque en ella se manifiesta el amor de Dios por la
Humanidad y les devuelve la razón de vivir en momentos de confusión y
desesperación.
Jesús es verdad: la mentira, el engaño, la corrupción se apodera del corazón
de la persona humana. La Palabra anunciada y testimoniada por Jesús, que es la
Palabra del Padre, se convierte en criterio de verdad, en transparencia que
devuelve la luz.
Es vida: frente a las fuerzas de la muerte que causan terror, Jesús da
sentido a la vida, se revela como Señor de la vida y vencedor de la muerte. Y en
él todos los que apuestan a favor de un proyecto de vida, de verdad y amor como
horizonte que puede salvar a la Humanidad del caos, la injusticia, la
corrupción, la exclusión y la maldad.
Quién cree en Jesús cree en el Padre y será transparencia del Resucitado. En
el fondo eso es ser cristiano, que es una forma de ser en plenitud hijos/hijas
de Dios. Pero la propuesta de Jesús no es un asunto meramente individual,
intimista, espiritualista. El proyecto de su seguimiento es exigente y radical.
También la persona cristiana, integrada al cuerpo comunitario, debe ser camino,
verdad y vida. Estamos llamados a ser una alternativa de vida, junto con otras
alternativas de vida -representadas por otras personas y comunidades inspiradas
por otras religiones- en medio de un mundo desorientado que con frecuencia no
encuentra el sentido de la existencia. Somos servidores de la Vida aún en medio
de la muerte que siembra el egoísmo humano cuando desatiende la sabiduría que se
manifiesta «por los muchos caminos de Dios». La desatención a esta sabiduría
divina manifestada por tantos caminos, repercute en las crecientes injusticias
sociales y guerras que pretenden justificarse con apelos a la defensa de la
libertad y de la seguridad, o a la imposición de la democracia o de la «libertad
de comercio»... pero que en el fondo esconden mezquinos intereses económicos y
hegemónicos de las grandes potencias y plagan de hambre y de miseria a los
pueblos pobres.
Nuestra misión, pues, como personas cristianas, es juntarnos con muchas otras
personas y comunidades creyentes, practicantes de otras religiones, y ser
alternativa de vida, de resistencia y esperanza para todos.
En una época como la que vivimos, marcada por la entrada en curso en un nuevo
paradigma, el paradigma pluralista, hemos de leer y proclamar con cuidado tanto
la expresión de Pedro de un «linaje escogido», como la expresión de Juan, que él
pone en labios de Jesús: «Yo soy ‘el’ Camino»... Esta última sobre todo no deja
de ser una expresión propia de un lenguaje confesional, un lenguaje de amor y de
fe, cultual, y en ese contexto hay que entenderla. No hay que perder de vista
que, en otro sentido, son muchos los caminos de Dios, sus caminos, que no son
nuestros caminos, y que nos pueden sorprender siempre con el descubrimiento de
nuevos caminos de Dios. Recomendamos la lectura de la serie «Por los muchos
caminos de Dios», de la Asociación Ecuménica de Teólogos del Tercer Mundo, en la
colección «Tiempo axial» (http://latinoamericana.org/tiempoaxial).
El evangelio de hoy no es dramatizado en la serie «Un tal Jesús», de los
hermanos LÓPEZ VIGIL. En la página
http://www.untaljesus.net puede recogerse algún otro que el animador de la
comunidad juzgue oportuno.
Para la revisión de vida
- Caminos de Dios hay muchos, no uno solo. No es bueno considerarse poseedor
del único camino y despreciar los otros caminos. Lo que Dios quiere es que
amemos nuestro camino, el que Él ha puesto a nuestra disposición, y que lo
sigamos convencidamente. ¿Es mi caso? ¿Amo mi camino? ¿Minusvaloro los demás
caminos?
Para la reunión de grupo
- La iglesia naciente sabe hacer frente a las dificultades con que se encuentra
con auténtica creatividad; ¿colaboramos para que la iglesia encuentre soluciones
nuevas a los nuevos problemas con los que se encuentra en el mundo con actual?;
¿aceptamos que la iglesia es capaz de innovar o pensamos que siempre ha de estar
mirando al pasado para encontrar en él las soluciones a sus problemas actuales?
- Juan elabora su evangelio cargado de teología y de proclamación de fe. Hasta
hace unos 70 años el cristianismo católico consideró las palabras puestas por
Juan en boca de Jesús como literalmente históricas, y pronunciadas además por
una persona que tenía plena y absoluta conciencia de sí misma como hijo de Dios.
Hoy día, ningún biblista piensa así. ¿Dialogar en el grupo –con ayuda de algún
experto- sobre «la conciencia de Jesús».
- Cuando Jesús dice que es el Camino… no está queriendo decir que no haya en
absoluto ningún otro camino… Él mismo valorizó la fe de otras personas creyentes
que no formaban parte del Pueblo escogido de Israel. ¿«Todos los caminos llevan
a Dios»… aun sin pasar por Roma?
Para la oración de los fieles
- Para que toda la Iglesia siga siendo en medio del mundo el Camino, la Verdad y
la Vida que fue y es Jesús para todos nosotros. Oremos.
- Para que sepamos orientar a las personas, especialmente a los jóvenes, que
buscan su camino en la vida. Oremos.
- Para que seamos, con nuestro ejemplo de solidaridad con los pobres y
necesitados, luz orientadora de los que buscan la verdad. Oremos.
- Para que seamos fomentadores y transmisores de vida entre quienes andan en
sombras de muerte. Oremos.
- Para que con creatividad y solidaridad, construyamos el templo de piedras
vivas que es la comunidad. Oremos.
- Para que corroboremos siempre nuestras palabras con el testimonio vivo de
nuestra propia vida. Oremos.
Oración comunitaria
Oh Dios, misterio incomprensible, presencia inasible, amor inefable. Ayúdanos a
comprender que la Verdad está más allá de nuestras formulaciones, que la Vida
eres Tú mismo, y que los Caminos que conducen a Ti son infinitos. Nosotros
concretamente te lo pedimos por Jesús, hijo tuyo y hermano nuestro. Amén.
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